Enter the content which will be displayed in sticky bar
En / Es  

LEIPZIG OPERA BALLET


LEIPZIG OPERA BALLET
"Rachmaninoff Concert for Piano No. 3 in D minor, Op. 30
Concert for piano and orchestra No. 2 in C minor, Op. 18"
KAREN DURGARYAN & ORQUESTA FILARMONICA DE BOGOTA

"Hablar del Ballet de Leipzig es, aún hoy, hablar de Uwe Scholz, su director y coreógrafo desde 1991 hasta su fallecimiento en noviembre de 2004. Con 40 bailarines de más de 20 países, el Ballet de Leipzig es una de las pocas compañías grandes de ballet de Alemania reconocidas a nivel internacional. Poco después de que Scholz se hiciese cargo de la compañía de ballet de la Ópera de Leipzig, él la bautizó como ""Leipziger Ballet"", es decir, el Ballet de Leipzig, y desde entonces este nombre está estrechamente ligado al estilo específico coreográfico de Uwe Scholz, así como a la gran tradición de música sinfónica de la ciudad. ""Bajo su mando, el Ballet de Leipzig pasó a ser una de las formaciones más sólidas y batalladoras de la danza en su país; su llegada ha servido para dinamizar el conjunto y ubicarlo en el panorama internacional"", aseguraba en un artículo Luis C. Iberni, crítico y profesor de Historia de la Danza de la Universidad Complutense de Madrid, un año antes de la muerte del genial coreógrafo alemán.

Uwe scholz /p>

Uwe Scholz nació en Hessen (Alemania) en 1958 y desde muy pequeñito tuvo muy claro a qué quería dedicarse: con sólo cuatro años tomó su primera lección de ballet. En 1973 fue aceptado por John Cranko en la Escuela de Ballet del Teatro Nacional de Stuttgart, en la que cuatro años más tarde muestra ya su primera composición de danza. Marcia Haydée, directora del Ballet de Stuttgart, se fijó rápidamente en el joven talento y le encargó varios trabajos como coreógrafo, lo que le llevó a colgar las zapatillas de bailarín. A la muerte de su maestro Cranko, Uwe Scholz se convertirá en coreógrafo residente del Ballet de Stuttgart. A partir de ahí Scholz será reconocido internacionalmente. Con 26 años, y convertido en el director de ballet más joven del mundo, el Ballet de Zurich se pondrá a sus órdenes durante seis años, hasta 1991 cuando opta a dirigir el Ballet de Leipzig. Durante sus años como coreógrafo creó un repertorio de más de cien ballets. Su talento era, y es, apreciado en todo el mundo, como muestran las composiciones creadas para la Ópera de Viena, Scala de Milán, Ballet de Stuttgart o los Ballets de Montecarlo, así como que se hiciera con un nombre propio en escenarios internacionales de Nueva York, París, Moscú, Río de Janeiro, Madrid, Florencia o Tokio. A pesar de su corta vida, sus trabajos le hicieron merecedor de diversos galardones, entre los que destacan el premio Ommagio alla Danza, la Medalla del Teatro del Gobierno Bávaro en la categoría de Danza para ""La Gran Misa"", y la Medalla de la Danza Alemana. La visión de Scholz acerca de la interpretación ideal de la danza no se limitaba a un simple logro de la perfección en términos de danza, sino que él estaba interesado en la habilidad de los bailarines para transmitir una idea a través del lenguaje corporal. En sus ballets, Scholz hace visible la música como pocos pueden hacerlo. Desde el punto de vista estilístico se le coloca con frecuencia en la categoría de neoclásico, aunque sus coreografías presentan también elementos que varían desde la danza clásica hasta la danza-teatro./p>

Después de la muerte de Scholz en 2004 el canadiense Paul Chalmer se encargó de la dirección del Ballet de Leipzig siguiendo los pasos del coreógrafo fallecido. En el año 2010 la dirección de la Ópera de Leipzig nombro al coreógrafo Mario Schröder como nuevo director del Ballet de Leipzig. Con la llegada de Schröder, Primer bailarín del Ballet de Leizpig hasta el año 1999, ha empezado una nueva etapa para la compañía. Ha llegado un nuevo coreógrafo. Lo bueno es que nadie conoce las coreografías de Scholz mejor que Schröder."/p>